martes, 6 de agosto de 2013

Borges... siempre Borges.

A continuación copio una nota muy interesante, que salio en la pagina de Tendencias 21, un sitio que siempre esta en el podio  con sus notas sobre ciencia, tecnología, sociedad y cultura. 

La obra de este gran maestro de la literatura es algo que me apasiona, su pensamiento profundo e infinito al momento de bucear el espacio-tiempo siempre me ha resultado inquietante y fascinante desde mi posición  de "observadora".   

Recorrer  el trabajo de Jorge Luis Borges, ha sido un maravilloso viaje hacia el insondable mundo de un laberinto irreversible y unidireccional: el maravilloso laberinto borgiano, laberinto en el cual fui guiada por mi entrañable y querido amigo Roque. 

Iksha. 


Borges anticipó muchos conceptos científicos del siglo XX


Estudiando sus cuentos y los últimos descubrimientos es posible formular una teoría integradora del conocimiento


Borges se anticipó al esbozar una serie de conceptos sobre la naturaleza de la realidad, del tiempo y el espacio que mucho después se convirtieron en paradigmas científicos. Han pasado los años y el pensamiento se ha complejizado con nuevos conceptos, llegándose a pensar que lo único permanente es el cambio. Pero es posible que estemos en los inicios de una nueva teoría integradora del conocimiento impensable en el momento en que el poeta escribía sus cuentos. Por Oscar Antonio Di Marco.



Ignacio Otero
Ignacio Otero
Mas de medio siglo atrás, J. L. Borges nos maravillaba desde sus fantásticos cuentos: “Ficciones”, “El Aleph”, “Otras Inquisiciones”, etc, con increíbles personajes que jugaban extraños roles en enigmáticos e inciertos mundos.

Pocos imaginaban entonces que sus ideas, conceptos y otros memes de su frondosa imaginación, coincidirían décadas después con verdaderas revoluciones científicas en la concepción de nuestra “realidad”. ¿Coincidencia? ¿Pura casualidad?

Borges hablaba sobre la “realidad” como una ilusión (Ilya Prigogine): “...el visible universo era una ilusión o (más precisamente) un sofisma”, de los laberintos de la no-linealidad, del caos y la complejidad (Douglas R. Hofstadter): “...Pensé en un laberinto de laberintos, en un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de algún modo los astros. Absorto en esas ilusorias imágenes, olvidé mi destino de perseguido. Me sentí, por un tiempo indeterminado, percibidor abstracto del mundo”.

También se refería a los universos paralelos (Hugh Everett): “En todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts´ui Pên, opta –simultáneamente- por todas. Crea, así, diversos porvenires, diversos tiempos, que también proliferan y se bifurcan. De ahí las contradicciones en la novela. Fang, digamos, tiene un secreto; un desconocido llama a su puerta; Fang resuelve matarlo. Naturalmente, hay varios desenlaces posibles: Fang puede matar al intruso, el intruso puede matar a Fang, ambos pueden salvarse, ambos pueden morir, etcétera. En la obra de Ts´ui Pên, todos los desenlaces ocurren".

Borges confirmado

Las últimas experiencias con partículas elementales, así como en general la física cuántica y los avances en neurobiología, parecen apoyar lo que escribía Borges en 1941 e incluso desde una óptica diferente, algunos años antes, el obispo George Berkeley (1685-1753), que decía: “ser es percibir”, invirtiendo la tradicional relación entre objeto y sujeto, conciencia y “realidad”, e indicando la potencial existencia de un puente entre lo continuo y lo discreto, como así también, a veces, entre la fantasía y la ciencia.

Los conceptos borgianos de universos múltiples, tiempos convergentes, el universo como ilusión, son coincidentes con ideas muy modernas que hoy propagan científicos como Stephen Hawking, Ilya Prigoyine , Paul Davies, David Deutsch, Martín Rees, con interpretaciones muy osadas de teorías como la Relatividad, la Física Cuántica y otras no menos sorprendentes.

Por otra parte, desde Borges hasta hoy ha aparecido una constelación inquietante de nuevos conceptos e interpretaciones científicas (Big-Bang , Agujeros Negros , Antimateria, El Caos y la complejidad , los fractales , los hologramas etc.), por lo general en colisión con el tradicional sentido común, las creencias religiosas y la interpretación de lo que entendemos por conciencia de la realidad.

También el tiempo ha salido de sus marcos habituales en la nueva concepción científica y consecuentemente nuestra existencia, con sus conceptos de pasado, presente y futuro, ha resultado afectada: ¿por qué lo efímero e intangible del ahora?

Mundo sin tiempo

Ya poco queda del hipotético tiempo absoluto en el que basaba Newton su mecánica tradicional. Las teorías relativistas han convertido en un hecho la variabilidad del tiempo según el estado de movimiento de objetos y sujetos.

Detrás de todo ello se esconde una más que revolucionaria concepción o interpretación de las teorías relativista y cuántica que son motivo de intenso debate intelectual en nuestros días, más de medio siglo después que la prosa del genial escritor nos deleitara con su fantasía.

En los últimos años, siguiendo las pautas evolucionistas de siempre, han aparecido asimismo nuevas respuestas tentativas a viejas preguntas y dilemas filosóficos tales como: la dualidad mente – cerebro, ¿ por qué este universo?, espacio continuo o discreto, ¿juega Dios a los dados?, tiempos relativos, ¿azar o necesidad?

Si hay algo sobre lo que hoy existen pocas discrepancias, es que el conocimiento de la realidad evoluciona en cualquier dirección inesperada, con ciertas características que se dan en los procesos caóticos y complejos, y salvo las ideas de algunos visionarios, tipo Julio Verne ó J. L. Borges, vemos que lo que hoy sabemos ó nuestras ideas sobre lo que nos rodea, cambian cada vez más rápidamente, llegándose a la paradoja de pensar que lo único permanente es el cambio.

Nueva concepción totalizadora

Recientes atisbos al mundo del caos y la complejidad, producto de investigaciones teóricas sobre las regularidades – ó irregularidades - de la naturaleza, desde los latidos de nuestro corazón a los cambios meteorológicos, confirmadas fehacientemente por coherentes aplicaciones prácticas como la producción de sensibles elementos metalúrgicos, destrozaron el viejo, eterno e invariante paradigma de relojería que comandaba el universo, y parecen indicarnos que es intrínsicamente acientífico pretender hacer predicciones absolutamente seguras sobre nuestro futuro por simple extrapolación de nuestros actuales conocimientos.

A pesar de todo, creo que puede obtenerse, por un lado, una explicación de la premonición borgeana sobre los universos paralelos, hologramas y otras especulaciones científicas, impensables en el momento en que el poeta escribía estos cuentos.

En ese sentido, pienso que es posible, e incluso esbozo, una concepción totalizadora de la estructura de la realidad que llamo el "todo", como explicación de lo que subyace más allá de la naturaleza actualmente conocida y que abre el infinito a la posibilidad creadora de la evolución.

Por último, he elaborado una metáfora ó analogía útil de ese fenómeno tan difícil de captar como es la conciencia humana y que denomino: "metáfora del sintonizador".

Conciencia emergente

En el modelo que he construido a partir del estudio de la obra de Borges y de los últimos conocimientos científicos, la conciencia la entiendo como un concepto emergente, derivado de la interacción (relaciones ó decoherencia) que se establece entre los componentes cuánticos elementales ó terminales nerviosos de nuestro organismo (el sintonizador) con los componentes cuánticos externos a él (el todo).

Esta interacción genera una cadena de sucesos (relaciones) en el sistema nervioso, que finalmente llegan al cerebro, donde por diferentes caminos y mecanismos – no aún plenamente dilucidados, aunque se especula sobre procesos en serie, en paralelo y también de tipo holográfico - producen lo que conocemos como actividad mental, conocimiento y conciencia.

En consecuencia, entiendo que todos los elementos de nuestra realidad, al igual que todos nuestros antepasados – todo nuestro pasado –, también todos nuestros descendientes – todo nuestro futuro –, existen, son, están, como diferentes e individuales trayectorias de interacciones entre las partículas elementales del TODO, y que sólo se concretan para cada uno de nosotros en cada instante de nuestro presente, en ese fenómeno de interacción ó interferencia cuántica que llamamos conciencia, constituyendo el ahora.


Oscar Antonio Di Marco es Ingeniero químico, Profesor Titular de la Universidad Técnica Nacional de Argentina y Director de cursos de postgrado de Ingeniería en la citada Universidad. Autor del libro "Borges, teoría cuántica y universos paralelos" (en elaboración).


Páginas y sitios relacionados:











miércoles, 3 de julio de 2013

Astrología - Los Cuatro Elementos -

Los cuatro elementos

La clave de tu personalidad


La Astrología es una herramienta de autoconocimiento y desarrollo de la personalidad, además de aportar una cosmovisión de la vida como unión de la energía del Cielo y la Tierra. 






La Astrología es un lenguaje de la energía cósmica, del ambiente del cual somos parte. La lectura del Cielo, de los planetas, las estrellas, los astros, y todo el movimiento que llega desde el Universo hacia nuestro Planeta Tierra, nos ayuda a conocer de qué manera estos factores influyen y modelan la energía de nuestra alma.

Sabemos que la unidad del Hombre y del Universo, y la totalidad y coherencia de la vida, se basa en la correlación energética del Microcosmos – Macrocosmos: el Universo entero es un sistema total, y dentro de la gran totalidad hay totalidades menores, como el Hombre. Bajo esta mirada, estudiando los ciclos y pautas de la totalidad mayor -del Universo-, podemos aprender acerca de los ciclos y pautas del Hombre mismo. Es decir, estudiando la energía del Universo descubrimos la energía del Ser Humano.

En este sentido, la Astrología nos permite conocer y describir la experiencia y unicidad del Ser Humano: porque somos hijos del Cielo y de la Tierra, y el Universo se manifiesta adentro nuestro; somos energía que fluye y se exterioriza a través de nuestra conciencia y de nuestra personalidad.

“Como es arriba es abajo, como es adentro es afuera”

La Carta Natal es un mapa simbólico de la psique humana individual. Estudiándola conocemos la energía que estaba presente entre el Cielo y la Tierra en el momento de nacimiento, el ADN cósmico. Comprendiendo la Carta Natal, podemos descubrir la naturaleza de la semilla innata del Ser Humano, y delinear caminos para crecer y potenciar el desarrollo y evolución.

En este sentido, trabajamos con la Astrología Psicológica para conocer nuestra esencia natural como seres humanos y la dinámica de nuestra psique. 

Desarrollar esta mirada interior desde la cosmovisión astrológica, a través del conocimiento de nuestra propia Carta Natal, nos permite comprender cómo esa energía nuestra innata se manifiesta a través nuestro, de nuestra alma y personalidad, nuestras pautas y patrones de conducta, para darnos cuenta cómo fluye –o se bloquea- esa energía en las diferentes fases y escenarios de nuestra vida.

Desde este enfoque, claramente la Astrología es una herramienta puramente psicológica, que nos ayuda a desarrollar el potencial de crecimiento de cada persona individual y generar confianza en la totalidad.

¿Por dónde empezamos? Los Cuatro Elementos

El Fuego, la Tierra, el Aire y el Agua son los cuatro elementos de la naturaleza, y componen todas las estructuras materiales y tonalidades orgánicas que hay entre el Cielo y la Tierra.

Nosotros, como seres vivos, estamos también compuestos por estos cuatro elementos y conocer cómo se manifiestan en nuestra experiencia de vida es el punto de partida para conocer nuestra energía de base.
¿Cómo se manifiestan en nuestro Ser?

El conocido psicólogo suizo y antiguo discípulo de Freud, Carl Gustav Jung (1875-1961), fundador de la Psicología Analítica, ha reconocido a la Astrología como un saber íntimamente ligado a la psique humana, afirmando que “la Astrología representa la suma de todo el conocimiento psicológico de la antigüedad”.

Una de las bases fundamentales para la psicología junguiana es la categorización de las personas en cuatro tipos psicológicos. De acuerdo a su teoría, el consciente conoce cuatro modos principales de percepción, los cuales se expresan de manera diferente en cada individuo. Son las Cuatro Funciones de la Conciencia: la Intuición, la Sensación, el Pensamiento y el Sentimiento.

Por supuesto que las cuatro no son igualmente fuertes en cada individuo. Una función domina, mientras que las otras tienden a estar “subdesarrolladas”. Para poder volverse una totalidad, debemos desarrollar las cuatro funciones de conciencia, un trabajo profundo y consciente en pos del desarrollo de la personalidad.

-El Fuego se manifiesta a través de la Intuición.
-La Tierra a través de la Sensación.
-El Aire a través del Pensamiento.
-El Agua a través de los Sentimientos.

Teniendo esto en cuenta, el primer análisis astrológico de la personalidad deriva del balance de elementos en su Carta Natal. Por ejemplo, si una persona tiene una predominancia del elemento Aire en su Carta Natal, su conciencia tiende a utilizar a la mente y al pensamiento como principal modo de percepción del mundo y la vida; con lo cual seguramente tienda a evadir los sentimientos pretendiendo controlar con la mente su mundo emocional.
Otro ejemplo: si en  la Carta Natal de una persona hay una predominancia fuerte del elemento Agua, el sentimiento será su función psíquica predominante y, por ende, tenderá a emocionalizar todo, incluso lo relativo a cuestiones laborales o profesionales, todo es emotividad porque esa es la principal lente o modo de percibir el mundo y la vida.

Luego de este balance de elementos, entramos en la matriz del Zodíaco en la Carta Natal, que es una pauta energética más específica.




Fuego: Aries, Leo y Sagitario.
Energía radiante universal, energía que es excitable, entusiasta y luminosa. Dinamismo, espontaneidad, y una experiencia centrada en la identidad personal y espiritual. Los signos de Fuego dirigen su energía conscientemente hacia su propia voluntad de ser y de expresión libre.

Tierra: Tauro, Virgo y Capricornio.
Energía centrada en los sentidos físicos y la realidad del aquí y ahora del mundo materialmente perceptible. Armonización con el mundo de las formas, de las estructuras visibles. Resistencia y persistencia, energía de preservación y conservación. Protección, estabilidad y seguridad.  Los signos de Tierra concretan, son confiables, estables y cautelosos.

Aire: Géminis, Libra y Acuario.
Energía vital que se asocia con la respiración, las ideas arquetípicas detrás del mundo físico, la energía cósmica concretada dentro de las pautas específicas del pensamiento. Los signos de Aire enfocan su energía en el mundo de las ideas específicas que no se materializaron aún, la teoría, las palabras, los vínculos y el pensamiento abstracto.

Agua: Cáncer, Escorpio y Piscis.
Energía intangible, reino de la emoción profunda y de las respuestas sentimentales. Intuición y sensibilidad psíquica. Los signos de Agua están en contacto con el inconsciente y con la unidad de toda la creación, la empatía hacia los demás está muy presente, como así también su vulnerabilidad. El elemento Agua corresponde al proceso de ganar consciencia a través de una comprensión lenta pero segura de los más hondos anhelos del alma.



Artículo de Carolina Goldsman para suplemento Clarín Digital - “Entre Mujeres” del 25.06.13

viernes, 14 de junio de 2013

Numerología - Vibración 8 - Regente Saturno -

¿Por qué hablamos de Karma en la Vibración “8”?


Para comprender por qué se considera en Numerología a la vibración contenida en el “8” como una vibración de karma, tendremos que remitirnos a la Astrología y el simbolismo contenido en el signo de Capricornio, así como la impronta que le otorga su regente, Saturno.

“Capricornio…es el signo donde se inaugura un nuevo ciclo de esfuerzo, en lo que respecta al hombre común o al iniciado. Esfuerzo, tensión, lucha y contienda, contra las fuerzas naturales del bajo mundo, o las difíciles condiciones vinculadas a las pruebas del discipulado o la iniciación, son las características de la experiencia en Capricornio.”

El regente de Capricornio, Saturno, es la fuerza responsable de la lucha y el esfuerzo requerido para vencer a la naturaleza inferior. De ahí que en la astrología medieval se nombró a Saturno como "maléfico", ya que fue visto por la personalidad como un poco  “aguafiestas”; donde uno tiene el reto de renunciar a la forma inferior y sus deseos asociados, donde la responsabilidad debe ser asumida para entrar en una verdadera madurez.

Nombrar “maléfico” a  Saturno fue en tiempos menos maduros de la humanidad, jugando una especie de juego de culpa, evadiendo la responsabilidad y cayendo en un fatalismo morboso y miedo a la muerte. 

Una vez que uno se enfrenta a la responsabilidad, Saturno se convierte en un verdadero amigo, confidente, guía y maestro. Los polos opuestos de la culpa y la responsabilidad serán profundizados más adelante en esta misiva.


Como uno de los cuatro Señores del Karma, Saturno es bien conocido por sus enseñanzas sobre la ley universal de causa y efecto

Causa y efecto tienen una relación íntima con la culpa y la responsabilidad. La culpa tiene que ver con no tomar la responsabilidad de algunas acciones tomadas, y la acción (karma) es la causa iniciadora que tendrá un efecto o consecuencia.

“De los cuatro Señores del Karma, Saturno es el más poderoso y obliga al hombre a enfrentar el pasado y a prepararse, en el presente, para el futuro.”



Saturno, el Ancestral Padre Tiempo, está asociado íntimamente con los cuatro signos de la Cruz Cardinal. Saturno como Señor del Karma en los cuatro puntos de la Cruz Cardinal transmite la Ley del Karma a la Tierra.

En el simbolismo del hemisferio norte:

Aries está donde la semilla es sembrada, 

en Cáncer la planta comienza a alcanzar su punto más elevado del crecimiento, 

en Libra, la cosecha se pesa 


y en Capricornio el campo yace arado. 


De ahí la alegoría para el ciclo del karma como el “cultivador cósmico" que atiende a Sus pequeñas plantas  “mónada”:  La siembra de la acción y el impulso de la vida en Aries; su maduración y el nacimiento en la forma en Cáncer, la Madre; la recolección (con la guadaña de Saturno) y el peso del karma en Libra (la balanza): la elevación hacia la cima de la montaña” (iniciación) en Capricornio, como recompensa kármica.





(c) Iksha

martes, 11 de junio de 2013

FLORES DE BACH - PARA ENFRENTAR RESFRIOS Y GRIPES



Cuando se acerca el frío, invariablemente, las posibilidades de contraer un resfriado aumentan proporcionalmente. Pero puedes evitarlo si cuentas con la ayuda de las flores de Bach. Como de costumbre, siempre habrá alguna para cada necesidad.

Las flores de Bach pueden llegar a resultar de gran ayuda a la hora de combatir determinadas dolencias. Los resfriados, algo tan típico del invierno, no son la excepción. Tienes algunas que te podrán ayudar. No olvides, antes de combinarlas y consumirlas, por supuesto debes consultar a un especialista.

Estas son algunas de las flores de Bach que puedes usar en caso de un resfriado:


Resfrío: la dolencia se incuba en dos o tres días, aunque en algunos casos pueden ser más. En los niños comienza con la faringe enrojecida y las amígdalas hinchadas, picazón de la nariz, estornudos, obstrucción que dificulta la respiración y moqueo acuoso.

Los primeros días se siente un malestar general y, a veces, dolores musculares, habitualmente es un proceso que cursa sin fiebre. Luego de algunos días la secreción que antes era acuosa, se transforma en espesa y amarillenta, es el momento en el que la enfermedad entra en retroceso.


A veces va acompañado de tos. En los niños, todos los síntomas descriptos son más intensos, y se asemejan más a los de la gripe, ya que aparece fiebre y un mayor malestar general, con pérdida de apetito.



Como actúan las flores de Bach?





Rescue Remedy: como equilibrador.


Crab Apple: como limpiador de impurezas.

Gentian: para volver a tener fuerza y luchar.

Elm: para la congestión y el agobio.



Crab Apple ayuda a eliminar toxinas y de esta manera equilibra el sistema de defensa natural del cuerpo. Especialmente es bueno dentro de una formula especializada, para acelerar la recuperación de gripes y resfríos, también alivia el sentimiento de "estar contaminado" (en resfríos) y de estar "poco limpio" (en alergias) por el constante toser, estornudar o sonarse la nariz.

También limpia de emociones negativas que nos penetran cuando tenemos discusiones enojosas

CRAB APPLE asociado con RESCUE REMEDY hacen que la persona recupere su centro sin correr el riesgo de desbalancear sus defensas.

Cuando nos enfermamos solemos estar muy ansiosos ya que el día a día no nos "permite" enfermarnos por lo tanto es bueno también agregar IMPATIENS.


También podríamos tener en cuenta a Walnut (Nogal): Está considerada como la flor de Bach para lograr la estabilidad de las defensas del organismo. Además, siempre resulta de buena ayuda para manejar situaciones complicadas, incluso de salud.
                                                                                                                                     
  (c) Iksha                      


Importante: 
Recordemos siempre que esta terapia no suplanta ningún otro tratamiento por lo tanto siempre debemos consultar al médico y en tal caso acompañar con flores el proceso de sanación.