La importancia de la faceta emocional como elemento clave en la inteligencia.
domingo, 8 de febrero de 2015
Meditación. Beneficios.
Las personas que hacen meditación pierden menos materia gris al envejecer
Un estudio señala la relación entre ambos hechos, aunque no determina que sea causal
Las personas que meditan pierden menos materia gris cerebral a medida que envejecen, según un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles. Aunque no se puede deducir una relación de causa-efecto, lo investigadores creen que el estudio es prometedor en cuanto al potencial de la meditación en el freno del deterioro del cuerpo.
Desde 1970, la esperanza de vida en todo el mundo ha aumentado de forma espectacular, y las personas viven más de 10 años más. Esa es la buena noticia.
La mala noticia es que cuando la gente se acerca a los 30 años de edad, el cerebro comienza a marchitarse: su volumen y peso comienzan a disminuir. A medida que esto ocurre, el cerebro puede comenzar a perder algunas de sus capacidades funcionales.
Así que, aunque pueda que la gente esté viviendo más tiempo, los años que ganan a menudo vienen con un mayor riesgo de enfermedad mental y de enfermedades neurodegenerativas. Afortunadamente, un nuevo estudio demuestra que la meditación podría ser una manera de minimizar esos riesgos.
Sobre la base de un trabajo anterior que sugería que las personas que meditan tienen menos atrofia asociada a la edad en la materia blanca del cerebro, un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, Estados Unidos) ha descubierto que la meditación parece ayudar a preservar la materia gris del cerebro, el tejido que contiene las neuronas.
Los científicos estudiaron específicamente la relación entre la edad y la materia gris. Compararon 50 personas que habían meditado durante años con 50 que no lo habían hecho. Las personas de ambos grupos mostraban pérdida de materia gris a medida que envejecían. Pero entre los que meditaban, el volumen de materia gris no disminuía tanto como entre los que no lo hacían. El artículo aparece en la última edición en línea de la revistaFrontiers in Psychology.
La mala noticia es que cuando la gente se acerca a los 30 años de edad, el cerebro comienza a marchitarse: su volumen y peso comienzan a disminuir. A medida que esto ocurre, el cerebro puede comenzar a perder algunas de sus capacidades funcionales.
Así que, aunque pueda que la gente esté viviendo más tiempo, los años que ganan a menudo vienen con un mayor riesgo de enfermedad mental y de enfermedades neurodegenerativas. Afortunadamente, un nuevo estudio demuestra que la meditación podría ser una manera de minimizar esos riesgos.
Sobre la base de un trabajo anterior que sugería que las personas que meditan tienen menos atrofia asociada a la edad en la materia blanca del cerebro, un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, Estados Unidos) ha descubierto que la meditación parece ayudar a preservar la materia gris del cerebro, el tejido que contiene las neuronas.
Los científicos estudiaron específicamente la relación entre la edad y la materia gris. Compararon 50 personas que habían meditado durante años con 50 que no lo habían hecho. Las personas de ambos grupos mostraban pérdida de materia gris a medida que envejecían. Pero entre los que meditaban, el volumen de materia gris no disminuía tanto como entre los que no lo hacían. El artículo aparece en la última edición en línea de la revistaFrontiers in Psychology.
Sorpresa
Florian Kurth, coautor del estudio y estudiante de postdoc en el Centro de Cartografía Cerebral de UCLA, recuerda en la informaciónde la universidad que los investigadores se vieron sorprendidos por la magnitud de la diferencia.
"Esperábamos efectos más bien pequeños, localizados en algunas de las regiones que habían sido previamente relacionadas con la meditación", señala. En lugar de eso, lo que de hecho observamos fue un efecto generalizado que abarcaba todo el cerebro."
"Parece que las expectativas de vida más largas no tienen por qué costar una reducción de la calidad de vida", explica Eileen Luders, autora principal y profesora ayudante de neurología en la Escuela David Geffen de Medicina de UCLA.
"Mientras que gran parte de la investigación se ha centrado en los factores que aumentan el riesgo de enfermedad mental y de deterioro neurodegenerativo identificación, se ha dirigido relativamente menos atención a los enfoques destinados a mejorar la salud cerebral."
El estudio
Cada grupo en el estudio estaba formado por 28 hombres y 22 mujeres de edades comprendidas entre 24 y 77. Los que meditaban había estado haciéndolo durante entre cuatro y 46 años, con una media de 20 años. Los cerebros de los participantes fueron escaneados utilizando imágenes de resonancia magnética de alta resolución.
Los investigadores advierten de que no pueden establecer una conexión causal directa entre la meditación y la preservación de la materia gris en el cerebro. Hay muchos otros factores que pueden entrar en juego, incluyendo el estilo de vida, los rasgos de personalidad y las diferencias cerebrales genéticas.
"Sin embargo, nuestros resultados son prometedores", asegura Luders. "Esperemos que estimulen otros estudios que exploren el potencial de la meditación para conservar mejor nuestros cerebro y mentes envejecidas. La acumulación de pruebas científicas de que la meditación tiene capacidad de alterar el cerebro en última instancia podrían permitir una traducción efectiva de la investigación a la práctica, no sólo para conseguir un envejecimiento saludable, sino también para combatir el envejecimiento patológico".
Florian Kurth, coautor del estudio y estudiante de postdoc en el Centro de Cartografía Cerebral de UCLA, recuerda en la informaciónde la universidad que los investigadores se vieron sorprendidos por la magnitud de la diferencia.
"Esperábamos efectos más bien pequeños, localizados en algunas de las regiones que habían sido previamente relacionadas con la meditación", señala. En lugar de eso, lo que de hecho observamos fue un efecto generalizado que abarcaba todo el cerebro."
"Parece que las expectativas de vida más largas no tienen por qué costar una reducción de la calidad de vida", explica Eileen Luders, autora principal y profesora ayudante de neurología en la Escuela David Geffen de Medicina de UCLA.
"Mientras que gran parte de la investigación se ha centrado en los factores que aumentan el riesgo de enfermedad mental y de deterioro neurodegenerativo identificación, se ha dirigido relativamente menos atención a los enfoques destinados a mejorar la salud cerebral."
El estudio
Cada grupo en el estudio estaba formado por 28 hombres y 22 mujeres de edades comprendidas entre 24 y 77. Los que meditaban había estado haciéndolo durante entre cuatro y 46 años, con una media de 20 años. Los cerebros de los participantes fueron escaneados utilizando imágenes de resonancia magnética de alta resolución.
Los investigadores advierten de que no pueden establecer una conexión causal directa entre la meditación y la preservación de la materia gris en el cerebro. Hay muchos otros factores que pueden entrar en juego, incluyendo el estilo de vida, los rasgos de personalidad y las diferencias cerebrales genéticas.
"Sin embargo, nuestros resultados son prometedores", asegura Luders. "Esperemos que estimulen otros estudios que exploren el potencial de la meditación para conservar mejor nuestros cerebro y mentes envejecidas. La acumulación de pruebas científicas de que la meditación tiene capacidad de alterar el cerebro en última instancia podrían permitir una traducción efectiva de la investigación a la práctica, no sólo para conseguir un envejecimiento saludable, sino también para combatir el envejecimiento patológico".
Referencia bibliográfica:
Eileen Luders, Nicolas Cherbuin, Florian Kurth: Forever Young(er): potential age-defying effects of long-term meditation on gray matter atrophy. Frontiers in Psychology (2015). DOI: 10.3389/fpsyg.2014.01551.
Eileen Luders, Nicolas Cherbuin, Florian Kurth: Forever Young(er): potential age-defying effects of long-term meditation on gray matter atrophy. Frontiers in Psychology (2015). DOI: 10.3389/fpsyg.2014.01551.
Viernes, 6 de Febrero 2015
UCLA/T21
Artículo leído 3364 veces
Artículo publicado en la web de Tendencias21.net
Etiquetas:
Ciencia y Mística
Ubicación:
Buenos Aires, Argentina
martes, 6 de agosto de 2013
Borges... siempre Borges.
A continuación copio una nota muy interesante, que salio en la pagina de Tendencias 21, un sitio que siempre esta en el podio con sus notas sobre ciencia, tecnología, sociedad y cultura.
La obra de este gran maestro de la literatura es algo que me apasiona, su pensamiento profundo e infinito al momento de bucear el espacio-tiempo siempre me ha resultado inquietante y fascinante desde mi posición de "observadora".
Recorrer el trabajo de Jorge Luis Borges, ha sido un maravilloso viaje hacia el insondable mundo de un laberinto irreversible y unidireccional: el maravilloso laberinto borgiano, laberinto en el cual fui guiada por mi entrañable y querido amigo Roque.
Iksha.
Borges anticipó muchos conceptos científicos del siglo XX
Estudiando sus cuentos y los últimos descubrimientos es posible formular una teoría integradora del conocimiento
Borges se anticipó al esbozar una serie de conceptos sobre la naturaleza de la realidad, del tiempo y el espacio que mucho después se convirtieron en paradigmas científicos. Han pasado los años y el pensamiento se ha complejizado con nuevos conceptos, llegándose a pensar que lo único permanente es el cambio. Pero es posible que estemos en los inicios de una nueva teoría integradora del conocimiento impensable en el momento en que el poeta escribía sus cuentos. Por Oscar Antonio Di Marco.

Ignacio Otero
Mas de medio siglo atrás, J. L. Borges nos maravillaba desde sus fantásticos cuentos: “Ficciones”, “El Aleph”, “Otras Inquisiciones”, etc, con increíbles personajes que jugaban extraños roles en enigmáticos e inciertos mundos.
Pocos imaginaban entonces que sus ideas, conceptos y otros memes de su frondosa imaginación, coincidirían décadas después con verdaderas revoluciones científicas en la concepción de nuestra “realidad”. ¿Coincidencia? ¿Pura casualidad?
Borges hablaba sobre la “realidad” como una ilusión (Ilya Prigogine): “...el visible universo era una ilusión o (más precisamente) un sofisma”, de los laberintos de la no-linealidad, del caos y la complejidad (Douglas R. Hofstadter): “...Pensé en un laberinto de laberintos, en un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de algún modo los astros. Absorto en esas ilusorias imágenes, olvidé mi destino de perseguido. Me sentí, por un tiempo indeterminado, percibidor abstracto del mundo”.
También se refería a los universos paralelos (Hugh Everett): “En todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts´ui Pên, opta –simultáneamente- por todas. Crea, así, diversos porvenires, diversos tiempos, que también proliferan y se bifurcan. De ahí las contradicciones en la novela. Fang, digamos, tiene un secreto; un desconocido llama a su puerta; Fang resuelve matarlo. Naturalmente, hay varios desenlaces posibles: Fang puede matar al intruso, el intruso puede matar a Fang, ambos pueden salvarse, ambos pueden morir, etcétera. En la obra de Ts´ui Pên, todos los desenlaces ocurren".
Borges confirmado
Las últimas experiencias con partículas elementales, así como en general la física cuántica y los avances en neurobiología, parecen apoyar lo que escribía Borges en 1941 e incluso desde una óptica diferente, algunos años antes, el obispo George Berkeley (1685-1753), que decía: “ser es percibir”, invirtiendo la tradicional relación entre objeto y sujeto, conciencia y “realidad”, e indicando la potencial existencia de un puente entre lo continuo y lo discreto, como así también, a veces, entre la fantasía y la ciencia.
Los conceptos borgianos de universos múltiples, tiempos convergentes, el universo como ilusión, son coincidentes con ideas muy modernas que hoy propagan científicos como Stephen Hawking, Ilya Prigoyine , Paul Davies, David Deutsch, Martín Rees, con interpretaciones muy osadas de teorías como la Relatividad, la Física Cuántica y otras no menos sorprendentes.
Por otra parte, desde Borges hasta hoy ha aparecido una constelación inquietante de nuevos conceptos e interpretaciones científicas (Big-Bang , Agujeros Negros , Antimateria, El Caos y la complejidad , los fractales , los hologramas etc.), por lo general en colisión con el tradicional sentido común, las creencias religiosas y la interpretación de lo que entendemos por conciencia de la realidad.
También el tiempo ha salido de sus marcos habituales en la nueva concepción científica y consecuentemente nuestra existencia, con sus conceptos de pasado, presente y futuro, ha resultado afectada: ¿por qué lo efímero e intangible del ahora?
Mundo sin tiempo
Ya poco queda del hipotético tiempo absoluto en el que basaba Newton su mecánica tradicional. Las teorías relativistas han convertido en un hecho la variabilidad del tiempo según el estado de movimiento de objetos y sujetos.
Detrás de todo ello se esconde una más que revolucionaria concepción o interpretación de las teorías relativista y cuántica que son motivo de intenso debate intelectual en nuestros días, más de medio siglo después que la prosa del genial escritor nos deleitara con su fantasía.
En los últimos años, siguiendo las pautas evolucionistas de siempre, han aparecido asimismo nuevas respuestas tentativas a viejas preguntas y dilemas filosóficos tales como: la dualidad mente – cerebro, ¿ por qué este universo?, espacio continuo o discreto, ¿juega Dios a los dados?, tiempos relativos, ¿azar o necesidad?
Si hay algo sobre lo que hoy existen pocas discrepancias, es que el conocimiento de la realidad evoluciona en cualquier dirección inesperada, con ciertas características que se dan en los procesos caóticos y complejos, y salvo las ideas de algunos visionarios, tipo Julio Verne ó J. L. Borges, vemos que lo que hoy sabemos ó nuestras ideas sobre lo que nos rodea, cambian cada vez más rápidamente, llegándose a la paradoja de pensar que lo único permanente es el cambio.
Nueva concepción totalizadora
Recientes atisbos al mundo del caos y la complejidad, producto de investigaciones teóricas sobre las regularidades – ó irregularidades - de la naturaleza, desde los latidos de nuestro corazón a los cambios meteorológicos, confirmadas fehacientemente por coherentes aplicaciones prácticas como la producción de sensibles elementos metalúrgicos, destrozaron el viejo, eterno e invariante paradigma de relojería que comandaba el universo, y parecen indicarnos que es intrínsicamente acientífico pretender hacer predicciones absolutamente seguras sobre nuestro futuro por simple extrapolación de nuestros actuales conocimientos.
A pesar de todo, creo que puede obtenerse, por un lado, una explicación de la premonición borgeana sobre los universos paralelos, hologramas y otras especulaciones científicas, impensables en el momento en que el poeta escribía estos cuentos.
En ese sentido, pienso que es posible, e incluso esbozo, una concepción totalizadora de la estructura de la realidad que llamo el "todo", como explicación de lo que subyace más allá de la naturaleza actualmente conocida y que abre el infinito a la posibilidad creadora de la evolución.
Por último, he elaborado una metáfora ó analogía útil de ese fenómeno tan difícil de captar como es la conciencia humana y que denomino: "metáfora del sintonizador".
Conciencia emergente
En el modelo que he construido a partir del estudio de la obra de Borges y de los últimos conocimientos científicos, la conciencia la entiendo como un concepto emergente, derivado de la interacción (relaciones ó decoherencia) que se establece entre los componentes cuánticos elementales ó terminales nerviosos de nuestro organismo (el sintonizador) con los componentes cuánticos externos a él (el todo).
Esta interacción genera una cadena de sucesos (relaciones) en el sistema nervioso, que finalmente llegan al cerebro, donde por diferentes caminos y mecanismos – no aún plenamente dilucidados, aunque se especula sobre procesos en serie, en paralelo y también de tipo holográfico - producen lo que conocemos como actividad mental, conocimiento y conciencia.
En consecuencia, entiendo que todos los elementos de nuestra realidad, al igual que todos nuestros antepasados – todo nuestro pasado –, también todos nuestros descendientes – todo nuestro futuro –, existen, son, están, como diferentes e individuales trayectorias de interacciones entre las partículas elementales del TODO, y que sólo se concretan para cada uno de nosotros en cada instante de nuestro presente, en ese fenómeno de interacción ó interferencia cuántica que llamamos conciencia, constituyendo el ahora.
Oscar Antonio Di Marco es Ingeniero químico, Profesor Titular de la Universidad Técnica Nacional de Argentina y Director de cursos de postgrado de Ingeniería en la citada Universidad. Autor del libro "Borges, teoría cuántica y universos paralelos" (en elaboración).
Páginas y sitios relacionados:
Pocos imaginaban entonces que sus ideas, conceptos y otros memes de su frondosa imaginación, coincidirían décadas después con verdaderas revoluciones científicas en la concepción de nuestra “realidad”. ¿Coincidencia? ¿Pura casualidad?
Borges hablaba sobre la “realidad” como una ilusión (Ilya Prigogine): “...el visible universo era una ilusión o (más precisamente) un sofisma”, de los laberintos de la no-linealidad, del caos y la complejidad (Douglas R. Hofstadter): “...Pensé en un laberinto de laberintos, en un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de algún modo los astros. Absorto en esas ilusorias imágenes, olvidé mi destino de perseguido. Me sentí, por un tiempo indeterminado, percibidor abstracto del mundo”.
También se refería a los universos paralelos (Hugh Everett): “En todas las ficciones, cada vez que un hombre se enfrenta con diversas alternativas, opta por una y elimina las otras; en la del casi inextricable Ts´ui Pên, opta –simultáneamente- por todas. Crea, así, diversos porvenires, diversos tiempos, que también proliferan y se bifurcan. De ahí las contradicciones en la novela. Fang, digamos, tiene un secreto; un desconocido llama a su puerta; Fang resuelve matarlo. Naturalmente, hay varios desenlaces posibles: Fang puede matar al intruso, el intruso puede matar a Fang, ambos pueden salvarse, ambos pueden morir, etcétera. En la obra de Ts´ui Pên, todos los desenlaces ocurren".
Borges confirmado
Las últimas experiencias con partículas elementales, así como en general la física cuántica y los avances en neurobiología, parecen apoyar lo que escribía Borges en 1941 e incluso desde una óptica diferente, algunos años antes, el obispo George Berkeley (1685-1753), que decía: “ser es percibir”, invirtiendo la tradicional relación entre objeto y sujeto, conciencia y “realidad”, e indicando la potencial existencia de un puente entre lo continuo y lo discreto, como así también, a veces, entre la fantasía y la ciencia.
Los conceptos borgianos de universos múltiples, tiempos convergentes, el universo como ilusión, son coincidentes con ideas muy modernas que hoy propagan científicos como Stephen Hawking, Ilya Prigoyine , Paul Davies, David Deutsch, Martín Rees, con interpretaciones muy osadas de teorías como la Relatividad, la Física Cuántica y otras no menos sorprendentes.
Por otra parte, desde Borges hasta hoy ha aparecido una constelación inquietante de nuevos conceptos e interpretaciones científicas (Big-Bang , Agujeros Negros , Antimateria, El Caos y la complejidad , los fractales , los hologramas etc.), por lo general en colisión con el tradicional sentido común, las creencias religiosas y la interpretación de lo que entendemos por conciencia de la realidad.
También el tiempo ha salido de sus marcos habituales en la nueva concepción científica y consecuentemente nuestra existencia, con sus conceptos de pasado, presente y futuro, ha resultado afectada: ¿por qué lo efímero e intangible del ahora?
Mundo sin tiempo
Ya poco queda del hipotético tiempo absoluto en el que basaba Newton su mecánica tradicional. Las teorías relativistas han convertido en un hecho la variabilidad del tiempo según el estado de movimiento de objetos y sujetos.
Detrás de todo ello se esconde una más que revolucionaria concepción o interpretación de las teorías relativista y cuántica que son motivo de intenso debate intelectual en nuestros días, más de medio siglo después que la prosa del genial escritor nos deleitara con su fantasía.
En los últimos años, siguiendo las pautas evolucionistas de siempre, han aparecido asimismo nuevas respuestas tentativas a viejas preguntas y dilemas filosóficos tales como: la dualidad mente – cerebro, ¿ por qué este universo?, espacio continuo o discreto, ¿juega Dios a los dados?, tiempos relativos, ¿azar o necesidad?
Si hay algo sobre lo que hoy existen pocas discrepancias, es que el conocimiento de la realidad evoluciona en cualquier dirección inesperada, con ciertas características que se dan en los procesos caóticos y complejos, y salvo las ideas de algunos visionarios, tipo Julio Verne ó J. L. Borges, vemos que lo que hoy sabemos ó nuestras ideas sobre lo que nos rodea, cambian cada vez más rápidamente, llegándose a la paradoja de pensar que lo único permanente es el cambio.
Nueva concepción totalizadora
Recientes atisbos al mundo del caos y la complejidad, producto de investigaciones teóricas sobre las regularidades – ó irregularidades - de la naturaleza, desde los latidos de nuestro corazón a los cambios meteorológicos, confirmadas fehacientemente por coherentes aplicaciones prácticas como la producción de sensibles elementos metalúrgicos, destrozaron el viejo, eterno e invariante paradigma de relojería que comandaba el universo, y parecen indicarnos que es intrínsicamente acientífico pretender hacer predicciones absolutamente seguras sobre nuestro futuro por simple extrapolación de nuestros actuales conocimientos.
A pesar de todo, creo que puede obtenerse, por un lado, una explicación de la premonición borgeana sobre los universos paralelos, hologramas y otras especulaciones científicas, impensables en el momento en que el poeta escribía estos cuentos.
En ese sentido, pienso que es posible, e incluso esbozo, una concepción totalizadora de la estructura de la realidad que llamo el "todo", como explicación de lo que subyace más allá de la naturaleza actualmente conocida y que abre el infinito a la posibilidad creadora de la evolución.
Por último, he elaborado una metáfora ó analogía útil de ese fenómeno tan difícil de captar como es la conciencia humana y que denomino: "metáfora del sintonizador".
Conciencia emergente
En el modelo que he construido a partir del estudio de la obra de Borges y de los últimos conocimientos científicos, la conciencia la entiendo como un concepto emergente, derivado de la interacción (relaciones ó decoherencia) que se establece entre los componentes cuánticos elementales ó terminales nerviosos de nuestro organismo (el sintonizador) con los componentes cuánticos externos a él (el todo).
Esta interacción genera una cadena de sucesos (relaciones) en el sistema nervioso, que finalmente llegan al cerebro, donde por diferentes caminos y mecanismos – no aún plenamente dilucidados, aunque se especula sobre procesos en serie, en paralelo y también de tipo holográfico - producen lo que conocemos como actividad mental, conocimiento y conciencia.
En consecuencia, entiendo que todos los elementos de nuestra realidad, al igual que todos nuestros antepasados – todo nuestro pasado –, también todos nuestros descendientes – todo nuestro futuro –, existen, son, están, como diferentes e individuales trayectorias de interacciones entre las partículas elementales del TODO, y que sólo se concretan para cada uno de nosotros en cada instante de nuestro presente, en ese fenómeno de interacción ó interferencia cuántica que llamamos conciencia, constituyendo el ahora.
Oscar Antonio Di Marco es Ingeniero químico, Profesor Titular de la Universidad Técnica Nacional de Argentina y Director de cursos de postgrado de Ingeniería en la citada Universidad. Autor del libro "Borges, teoría cuántica y universos paralelos" (en elaboración).
Páginas y sitios relacionados:
Fuente:
http://www.tendencias21.net
http://www.tendencias21.net
Texto publicado por la revista Tendencias21 (www.tendencias21.net)
miércoles, 3 de julio de 2013
Astrología - Los Cuatro Elementos -
Los cuatro elementos
La clave de tu personalidad
La Astrología es una herramienta de autoconocimiento y
desarrollo de la personalidad, además de aportar una cosmovisión de la vida
como unión de la energía del Cielo y la Tierra.
La Astrología es un lenguaje de la energía cósmica, del
ambiente del cual somos parte. La lectura del Cielo, de los planetas, las estrellas,
los astros, y todo el movimiento que llega desde el Universo hacia nuestro
Planeta Tierra, nos ayuda a conocer de qué manera estos factores influyen y
modelan la energía de nuestra alma.
Sabemos que la unidad del Hombre y del Universo, y la
totalidad y coherencia de la vida, se basa en la correlación energética del
Microcosmos – Macrocosmos: el Universo entero es un sistema total, y dentro de
la gran totalidad hay totalidades menores, como el Hombre. Bajo esta mirada,
estudiando los ciclos y pautas de la totalidad mayor -del Universo-, podemos
aprender acerca de los ciclos y pautas del Hombre mismo. Es decir, estudiando
la energía del Universo descubrimos la energía del Ser Humano.
En este sentido, la Astrología nos permite conocer y
describir la experiencia y unicidad del Ser Humano: porque somos hijos del
Cielo y de la Tierra, y el Universo se manifiesta adentro nuestro; somos
energía que fluye y se exterioriza a través de nuestra conciencia y de nuestra
personalidad.
“Como es arriba es abajo, como es adentro es afuera”
La Carta Natal es un mapa simbólico de la psique humana
individual. Estudiándola conocemos la energía que estaba presente entre el
Cielo y la Tierra en el momento de nacimiento, el ADN cósmico. Comprendiendo la
Carta Natal, podemos descubrir la naturaleza de la semilla innata del Ser
Humano, y delinear caminos para crecer y potenciar el desarrollo y evolución.
En este sentido, trabajamos con la Astrología Psicológica
para conocer nuestra esencia natural como seres humanos y la dinámica de
nuestra psique.
Desarrollar esta mirada interior desde la cosmovisión
astrológica, a través del conocimiento de nuestra propia Carta Natal, nos
permite comprender cómo esa energía nuestra innata se manifiesta a través
nuestro, de nuestra alma y personalidad, nuestras pautas y patrones de
conducta, para darnos cuenta cómo fluye –o se bloquea- esa energía en las
diferentes fases y escenarios de nuestra vida.
Desde este enfoque, claramente la Astrología es una
herramienta puramente psicológica, que nos ayuda a desarrollar el potencial de
crecimiento de cada persona individual y generar confianza en la totalidad.
¿Por dónde empezamos? Los Cuatro Elementos
El Fuego, la Tierra, el Aire y el Agua son los cuatro
elementos de la naturaleza, y componen todas las estructuras materiales y
tonalidades orgánicas que hay entre el Cielo y la Tierra.
Nosotros, como seres vivos, estamos también compuestos por
estos cuatro elementos y conocer cómo se manifiestan en nuestra experiencia de
vida es el punto de partida para conocer nuestra energía de base.
¿Cómo se manifiestan en nuestro Ser?
El conocido psicólogo suizo y antiguo discípulo de Freud,
Carl Gustav Jung (1875-1961), fundador de la Psicología Analítica, ha
reconocido a la Astrología como un saber íntimamente ligado a la psique humana,
afirmando que “la Astrología representa la suma de todo el conocimiento
psicológico de la antigüedad”.
Una de las bases fundamentales para la psicología junguiana
es la categorización de las personas en cuatro tipos psicológicos. De acuerdo a
su teoría, el consciente conoce cuatro modos principales de percepción, los
cuales se expresan de manera diferente en cada individuo. Son las Cuatro
Funciones de la Conciencia: la Intuición, la Sensación, el Pensamiento y el
Sentimiento.
Por supuesto que las cuatro no son igualmente fuertes en
cada individuo. Una función domina, mientras que las otras tienden a estar
“subdesarrolladas”. Para poder volverse una totalidad, debemos desarrollar las
cuatro funciones de conciencia, un trabajo profundo y consciente en pos del
desarrollo de la personalidad.
-El Fuego se manifiesta a través de la Intuición.
-La Tierra a través de la Sensación.
-El Aire a través del Pensamiento.
-El Agua a través de los Sentimientos.
Teniendo esto en cuenta, el primer análisis astrológico de
la personalidad deriva del balance de elementos en su Carta Natal. Por ejemplo,
si una persona tiene una predominancia del elemento Aire en su Carta Natal, su
conciencia tiende a utilizar a la mente y al pensamiento como principal modo de
percepción del mundo y la vida; con lo cual seguramente tienda a evadir los
sentimientos pretendiendo controlar con la mente su mundo emocional.
Otro ejemplo: si en
la Carta Natal de una persona hay una predominancia fuerte del elemento
Agua, el sentimiento será su función psíquica predominante y, por ende, tenderá
a emocionalizar todo, incluso lo relativo a cuestiones laborales o
profesionales, todo es emotividad porque esa es la principal lente o modo de
percibir el mundo y la vida.
Luego de este balance de elementos, entramos en la matriz
del Zodíaco en la Carta Natal, que es una pauta energética más específica.
Fuego: Aries, Leo y Sagitario.
Energía radiante universal, energía que es excitable,
entusiasta y luminosa. Dinamismo, espontaneidad, y una experiencia centrada en
la identidad personal y espiritual. Los signos de Fuego dirigen su energía
conscientemente hacia su propia voluntad de ser y de expresión libre.
Tierra: Tauro, Virgo y Capricornio.
Energía centrada en los sentidos físicos y la realidad del
aquí y ahora del mundo materialmente perceptible. Armonización con el mundo de
las formas, de las estructuras visibles. Resistencia y persistencia, energía de
preservación y conservación. Protección, estabilidad y seguridad. Los signos de Tierra concretan, son
confiables, estables y cautelosos.
Aire: Géminis, Libra y Acuario.
Energía vital que se asocia con la respiración, las ideas
arquetípicas detrás del mundo físico, la energía cósmica concretada dentro de
las pautas específicas del pensamiento. Los signos de Aire enfocan su energía
en el mundo de las ideas específicas que no se materializaron aún, la teoría,
las palabras, los vínculos y el pensamiento abstracto.
Agua: Cáncer, Escorpio y Piscis.
Energía intangible, reino de la emoción profunda y de las
respuestas sentimentales. Intuición y sensibilidad psíquica. Los signos de Agua
están en contacto con el inconsciente y con la unidad de toda la creación, la
empatía hacia los demás está muy presente, como así también su vulnerabilidad.
El elemento Agua corresponde al proceso de ganar consciencia a través de una
comprensión lenta pero segura de los más hondos anhelos del alma.
Artículo de Carolina Goldsman para suplemento Clarín Digital
- “Entre Mujeres” del 25.06.13
Etiquetas:
Búsqueda Mística
Ubicación:
Buenos Aires, Argentina
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


