domingo, 8 de julio de 2018

Yoga y Meditación

La meditación y el yoga podrían mejorar la calidad de vida de niños y jóvenes

Dos estudios revelan que estas prácticas mejoran su estado psicosocial y emocional, y tienen efectos protectores a largo plazo



Dos investigaciones norteamericanas han revelado que la meditación o el yoga pueden tener efectos positivos en los niños y en los jóvenes, al mejorar sus condiciones psicosociales y su bienestar emocional, incluso en situaciones vitales difíciles. Los beneficios podrían deberse a ciertos cambios cerebrales que estas prácticas provocan.


  escritora, poeta y periodista. 


Fuente: Tulane University.
Un estudio realizado por especialistas de la Universidad de Tulane, en Luisiana, EEUU, ha revelado que la práctica del yoga y de un tipo de meditación conocida como mindfulness en las escuelas puede ayudar a los alumnos a mejorar su salud emocional y a aumentar su bienestar. 

La investigación se hizo en una escuela pública de Nueva Orleans, con un grupo de estudiantes de tercer curso al que se dividió aleatoriamente en dos subgrupos. El primero de ellos, de control, estuvo formado por 32 estudiantes que recibieron una atención habitual, en la que se incluían el asesoramiento y otras actividades dirigidas por un trabajador social del centro. 

El segundo subgrupo estuvo formado por 20 estudiantes que participaron en actividades de yoga y mindfulness durante ocho semanas. Las sesiones, que se hacían a primera hora, incluyeron ejercicios de respiración, relajación guiada y varias posturas de yoga tradicionales adaptadas a los niños. 

Pasado el tiempo de intervención, los autores del estudio evaluaron la calidad de vida relacionada con la salud de cada subgrupo, antes y después de las ocho semanas de actividades. 

Lo hicieron con dos herramientas de análisis ampliamente reconocidas: una escala multidimensional sobre calidad de vida en los más jóvenes y el  Pediatric Quality of Life Inventory (PEDsQL), que mide la calidad de vida de niños y adolescentes en función de su salud. Con estos dos instrumentos se evaluaron las condiciones psicosociales y el bienestar emocional de los niños al principio, a la mitad y al final del estudio. 

Según Alessandra Bazzano, autora principal de la investigación, "la intervención mejoró las puntuaciones en calidad de vida psicosocial y emocional de los estudiantes, en comparación con aquellos que habían recibido el tipo de atención estándar".

También efectos en jóvenes adultos 

Estos resultados coinciden con los de otro estudio a largo plazo realizado en 2016 por la Universidad de Cincinnati (EEUU), con jóvenes adultos problematizados. 

En principio, la investigación pretendía determinar el vínculo entre eventos vitales estresantes y el aumento del abuso de drogas, de comportamientos sexuales de riesgo o de delincuencia en jóvenes de entre 18 y 24 años.   
  
En el transcurso de los 10 años que duró, se descubrieron varias cosas interesantes. En primer lugar que, efectivamente, eventos estresantes habían hecho que los jóvenes adquirieran comportamientos que no les convenían. 
  
Sin embargo, también se constató que un pequeño número de ellos comenzaron a desarrollar comportamientos constructivos por sí solos, para afrontar sus circunstancias, y que estos los protegieron a largo plazo. Esos comportamientos incluyeron el yoga y el mindfulness antes mencionados, explica Jacinda Dariotis, una de las autoras de la investigación. 
  
Posibles causas del beneficio 
  
El año pasado, otra investigación más (en este caso, del Instituto Max Planck de Ciencias Cognitivas y del Cerebro de Leipzig, Alemania) determinó las razones por las que la meditación puede ser tan positiva. 
  
En este estudio participaron 160 personas que realizaron tres programas de entrenamiento,  cada uno de ellos de tres meses de duración y centrados en un área específica de habilidades.  
  
Al finalizar cada programa,  los científicos registraron el estado de los participantes mediante tests psicológicos, la medición de la actividad cerebral a través de resonancia magnética, y también mediante diferentes análisis destinados a establecer niveles de estrés en el cuerpo.  
  
Se reveló así que la meditación es positiva porque cambia la arquitectura de algunas zonas del cerebro, lo que incide en una mejora de las habilidades sociales y en una reducción de los niveles de ansiedad.  
  
En cuanto al yoga, diversos estudios han demostrado que ayuda a reducir la ansiedad generalizada y la tensión emocional, gracias a la respiración rítmica que esta disciplina exige. Cuando respiramos despacio, se sincronizan la frecuencia respiratoria y la zona cerebral que regula nuestras emociones. 

Referencias bibliográficas: 
  
Jacinda K. Dariotis, Frances R. Chen, Douglas A. Granger.Latent trait testosterone among 18–24 year olds: Methodological considerations and risk associationsPsychoneuroendocrinology (2016). DOI: 10.1016/j.psyneuen.2016.01.019 
  
Alessandra N Bazzano, Christopher E Anderson, Chelsea Hylton, Jeanette Gustat. Effect of mindfulness and yoga on quality of life for elementary school students and teachers: results of a randomized controlled school-based studyPsychology Research and Behavior Management (2018). DOI: 10.2147/PRBM.S157503.


Miércoles, 27 de Junio 2018


Fuente: https://www.tendencias21.net

domingo, 8 de febrero de 2015

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

 La importancia de la faceta emocional como elemento clave en la inteligencia. 





Meditación. Beneficios.

Las personas que hacen meditación pierden menos materia gris al envejecer

Un estudio señala la relación entre ambos hechos, aunque no determina que sea causal



Las personas que meditan pierden menos materia gris cerebral a medida que envejecen, según un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles. Aunque no se puede deducir una relación de causa-efecto, lo investigadores creen que el estudio es prometedor en cuanto al potencial de la meditación en el freno del deterioro del cuerpo.




Desde 1970, la esperanza de vida en todo el mundo ha aumentado de forma espectacular, y las personas viven más de 10 años más. Esa es la buena noticia.

La mala noticia es que cuando la gente se acerca a los 30 años de edad, el cerebro comienza a marchitarse: su volumen y peso comienzan a disminuir. A medida que esto ocurre, el cerebro puede comenzar a perder algunas de sus capacidades funcionales.

Así que, aunque pueda que la gente esté viviendo más tiempo, los años que ganan a menudo vienen con un mayor riesgo de enfermedad mental y de enfermedades neurodegenerativas. Afortunadamente, un nuevo estudio demuestra que la meditación podría ser una manera de minimizar esos riesgos.

Sobre la base de un trabajo anterior que sugería que las personas que meditan tienen menos atrofia asociada a la edad en la materia blanca del cerebro, un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA, Estados Unidos) ha descubierto que la meditación parece ayudar a preservar la materia gris del cerebro, el tejido que contiene las neuronas.

Los científicos estudiaron específicamente la relación entre la edad y la materia gris. Compararon 50 personas que habían meditado durante años con 50 que no lo habían hecho. Las personas de ambos grupos mostraban pérdida de materia gris a medida que envejecían. Pero entre los que meditaban, el volumen de materia gris no disminuía tanto como entre los que no lo hacían. El artículo aparece en la última edición en línea de la revistaFrontiers in Psychology.


Sorpresa

Florian Kurth, coautor del estudio y estudiante de postdoc en el Centro de Cartografía Cerebral de UCLA, recuerda en la informaciónde la universidad que los investigadores se vieron sorprendidos por la magnitud de la diferencia.

"Esperábamos efectos más bien pequeños, localizados en algunas de las regiones que habían sido previamente relacionadas con la meditación", señala. En lugar de eso, lo que de hecho observamos fue un efecto generalizado que abarcaba todo el cerebro."

"Parece que las expectativas de vida más largas no tienen por qué costar una reducción de la calidad de vida", explica Eileen Luders, autora principal y profesora ayudante de neurología en la Escuela David Geffen de Medicina de UCLA.

"Mientras que gran parte de la investigación se ha centrado en los factores que aumentan el riesgo de enfermedad mental y de deterioro neurodegenerativo identificación, se ha dirigido relativamente menos atención a los enfoques destinados a mejorar la salud cerebral."

El estudio

Cada grupo en el estudio estaba formado por 28 hombres y 22 mujeres de edades comprendidas entre 24 y 77. Los que meditaban había estado haciéndolo durante entre cuatro y 46 años, con una media de 20 años. Los cerebros de los participantes fueron escaneados utilizando imágenes de resonancia magnética de alta resolución.

Los investigadores advierten de que no pueden establecer una conexión causal directa entre la meditación y la preservación de la materia gris en el cerebro. Hay muchos otros factores que pueden entrar en juego, incluyendo el estilo de vida, los rasgos de personalidad y las diferencias cerebrales genéticas.

"Sin embargo, nuestros resultados son prometedores", asegura Luders. "Esperemos que estimulen otros estudios que exploren el potencial de la meditación para conservar mejor nuestros cerebro y mentes envejecidas. La acumulación de pruebas científicas de que la meditación tiene capacidad de alterar el cerebro en última instancia podrían permitir una traducción efectiva de la investigación a la práctica, no sólo para conseguir un envejecimiento saludable, sino también para combatir el envejecimiento patológico".

Referencia bibliográfica:

Eileen Luders, Nicolas Cherbuin, Florian Kurth: Forever Young(er): potential age-defying effects of long-term meditation on gray matter atrophyFrontiers in Psychology (2015). DOI: 10.3389/fpsyg.2014.01551.


Viernes, 6 de Febrero 2015
UCLA/T21
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Artículo publicado en la web de Tendencias21.net